sábado, 27 de noviembre de 2010

Despiértate entonces...



cuando una mariposa blanca descenderá en tus párpados
y la niebla fundirá sus alas de papel de seda como leche templada

cuando tu palma se desatará como un nudo
y el silencio de amanecer te hará cosquillas por todas partes

cuando el aire se mezclará con la miel de lirios blancos
y el aroma de fresas del bosque en tus labios como un beso

aún no te despiertes!...
aún no...
despiértate cuando la sal del mar te bañará los ojos en medianoche
y las cumbres de las montañas se avergonzarán en sábanas oscuras de nubes...

cuando los pájaros de esperanza estarán cansados de volar
y el poeta habrá tirado la tinta sin querer como una sombra sobre tu risa...

cuando te buscaré en todos los fines del mundo que no han pasado
y sólo perros ladradores vivirán en las ciudades...

despiértate entonces!...
y despiértame con una mariposa blanca...

2008

(Imagen de Internet)