Estrellas fugaces


Alejandra Pizarnik:

- Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón.
Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos.

- más allá de cualquier zona prohibida
hay un espejo para nuestra triste transparencia

- Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo?
Deseaba un silencio perfecto.
Por eso hablo.

- Cuando me miras mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos,
mi temor palabras, poemas.
Sólo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.

Pedro Casariego:

- Eres un bosque de un solo árbol

- esta soledad es hija de una altura equivocada
yo tengo el vicio del cielo
soy el único propietario
del aire huesudo y de los pájaros fáciles

- Te advierto que la luna
te mira siempre
con el hambre que da la distancia.

- Quisiera que mi sangre fuera sabia.
Mi sangre, todos los veranos,
busca heridas para salir a tomar
el sol.
Entonces, cuando las encuentra,
se seca,
como se secan las hojas de los
árboles y de los libros.

- Aquí nadie puede escribir la palabra «flor» sin querer cortarla.

Rabindranath Tagore:

- Por no esperar en capullo, entre la nieve eterna del invierno, el loto se abre al sol y pierde cuanto tiene...

- La ruta más larga es la que sale más pronto a ti, y la más complicada enseñanza no lleva sino a la perfecta sencillez de una melodía.
El viajero tiene que llamar, una tras otra, a todas las puertas extrañas para llegar a la suya; ha de vagar por todos los mundos de afuera, si quiere llegar al fin a su santuario interior.

- Para quien lo sabe amar, el mundo se quita su careta de
infinito. Se hace tan pequeño como una canción, como un
beso de lo eterno.

- Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán
ver las estrellas.

- Tú no ves lo que eres, sino su sombra.